8 encuentros individuales · 100% online · 2 meses · Sobre tus sesiones reales Quiero aplicar
Mentoría 1:1 para coaches, terapeutas y facilitadores

Ya tenés las preguntas. Lo que falta es quién sos cuando acompañás.

Ocho encuentros individuales para dejar de intervenir desde la cabeza y empezar a leer el cuerpo: el tuyo, y el de quien tenés enfrente.

  • 8 encuentrosSemanales
  • 100% online2 meses
  • 1:1Sobre tus sesiones
Quiero aplicar

Se trabaja sobre tus sesiones reales · Después del primer encuentro, si no es tu espacio, te devuelvo todo

Melisa Corrales, retrato profesional

Salís de la sesión más cansado que quien vino a verte.

Llegás con tus preguntas preparadas, pero por dentro hay algo de tensión: ¿y si esta vez no sé qué decir?

Escuchás lo que tu cliente cuenta y se te escapa lo que su cuerpo está diciendo mientras habla. El hombro que se tensa. La respiración que se corta. El silencio que dice más que la frase.

Y cuando la sesión es intensa, salís vaciado, como si hubieras cargado vos también el peso de lo que trajo la otra persona.

Eso no es entrega. Es fusión: estás sosteniendo desde el otro, no desde tu propio centro.

El instrumento de transformación no es lo que sabés. Es quién sos cuando acompañás.

No te falta otra formación.

Es el reflejo más común: sentís la incomodidad de no saber qué hacer en sesión, la leés como un vacío de conocimiento, y te anotás en otro curso, otra certificación, otro método.

Pero la sensación de «no sé qué hacer acá» no desaparece con más contenido, porque nunca fue un problema de información.

Lo que te frena es la distancia entre lo que sabés y cómo lo habitás. Tenés las preguntas y tenés el marco. Lo que no tenés es el registro corporal propio que te permita usarlos con soltura en el momento real de la sesión.

Por eso, aunque acumules más formación, la inseguridad vuelve en la próxima sesión difícil.

Veinte años acompañando, y enseñando a acompañar.

Formé coaches que llegaron convencidas de que no servían para esto, y las vi certificarse. El trabajo nunca fue sumarles técnica.

Fue que dejaran de intervenir desde la cabeza y empezaran a leer el cuerpo: el suyo primero, el de su cliente después.

Melisa Corrales sonriendo, en primer plano

Los tres pilares

No es una técnica nueva que se suma a las que ya tenés. Es lo que las sostiene a todas.

01

Presencia

Sostenerte a vos en la sesión desde tu propio registro corporal y emocional, incluso ante lo inesperado, sin fusionarte con el otro ni agotarte.

02

Escucha corporal

Leer a quien acompañás más allá de la palabra: observar el cuerpo, indagar la emoción que todavía no tiene lenguaje, y saber qué preguntar para abrirla.

03

Recursos vivenciales

Tener ejercicios concretos a mano para que la transformación se sienta en el cuerpo de tu cliente, y no solo se entienda con la cabeza.

Qué no es

  • No es terapia para vos. Algo de tu historia se va a tocar, inevitablemente, pero el foco está en tu práctica profesional, no en tu proceso personal.
  • No es una certificación ni un curso de técnicas. No vas a salir con un manual de diez recursos. Es refinamiento de lo que ya sabés hacer.
  • No reemplaza tu formación de base. Presupone que ya tenés tu marco, y trabaja sobre cómo lo habitás.
  • No es exclusivo de coaches. Aplica igual a terapeutas, facilitadores y docentes: el trabajo es sobre la presencia en el rol de acompañar.
  • No es grupal. Es 1:1, con seguimiento directo de tus sesiones reales. No es un taller ni una comunidad.

Esto es para vos si te reconocés acá

Ya acompañás, y algo no termina de integrarse

Tenés tu formación y tenés clientes reales. No es falta de teoría: es que cuando pasa algo inesperado, no sabés dónde apoyarte.

Terminás vaciado, aunque la sesión haya salido bien

Es la señal más clara de que estás sosteniendo desde la fusión emocional y no desde tu propia presencia.

Querés profundidad, no otra certificación

Ya probaste formarte más y la inseguridad siguió apareciendo. Buscás refinamiento y excelencia, no acumular más técnica.

Y con la misma honestidad: no es para todos.

  • No es para quien recién empieza a formarse. Sin sesiones propias no hay material real sobre el cual trabajar.
  • No es para quien busca un título o un método nuevo para sumar al currículum. Acá no se entrega contenido nuevo.
  • No es para quien viene a resolver algo personal que no tiene que ver con su rol profesional.
  • No es para quien ya acompaña con presencia plena y lo que busca mejorar es otra cosa. Esta mentoría trabaja justamente la presencia.
  • No es para quien busca el sello de una mentoría más que el trabajo en sí.

Los ocho encuentros

Es un recorrido orientativo: el ritmo real depende de dónde partís. Lo que no cambia es la dirección, de la técnica aplicada a la presencia encarnada.

01

Diagnóstico de presencia

Dónde aparecen hoy la inseguridad, la fusión o el agotamiento en tus sesiones reales. Primer registro corporal propio.

02

Tus propias señales

Empezás a notarlas en el momento en que suceden, no después, en la reflexión posterior a la sesión.

03

Sostenerte desde vos

Primeros intentos de sostener una sesión real desde presencia propia, con revisión y devolución sobre cómo te fue.

04

Leer el cuerpo del otro

Primeras observaciones o preguntas que abren algo que tu cliente todavía no había puesto en palabras.

05

Tu primer recurso vivencial

Incorporás un ejercicio concreto a una sesión real con un cliente. Acá es donde la mentoría empieza a verse en tu práctica.

El punto de inflexión
06

Ajuste a tu estilo

Revisión de cómo funcionaron los recursos en la práctica real, y ajustes a tu forma propia, no a una fórmula.

07

Consolidación

La presencia y la escucha corporal empiezan a sentirse menos como esfuerzo y más como algo natural.

08

Cierre e integración

Revisión general del proceso: qué cambió y qué sostener de acá en adelante.

Qué incluye

8 encuentros individuales de 75 minutos

Semanales, 100% online, a lo largo de dos meses. Sin currícula fija: se arma sobre lo que vos traés.

Revisión de tus sesiones reales

Con devolución directa sobre tu propia práctica. No se trabaja sobre casos genéricos, se trabaja sobre lo que pasó en tus encuentros.

Feedback escrito entre encuentros

Si compartís un audio, notas o un resumen de una sesión, recibís devolución por escrito, además de lo que se trabaja después.

Prácticas guiadas de escucha corporal

Para entrenar en vivo la lectura del cuerpo propio y del cliente durante la sesión.

Repertorio de recursos vivenciales

Ejercicios concretos para incorporar directamente a tu práctica con tus clientes.

WhatsApp entre encuentros

Consultas puntuales con respuesta dentro de las 48 h hábiles. No estás sola entre una sesión y la otra.

Incluido

Ebook «Los 6 pasos de la gestión emocional»

Para empezar a aplicar herramientas de regulación emocional desde el primer día.

Lo que cambió para otras

Estaba por dejar de acompañar.

Llegó frustrada y convencida de que no servía para esto. Descubrió que el miedo a equivocarse la volvía rígida en el cuerpo, y que esa rigidez —no su capacidad— era lo que le impedía escuchar en apertura. Hoy acompaña con una escucha empática y desafiante a la vez: la coach que ya era, y que su cuerpo no la dejaba mostrar.

No podía escuchar una devolución sin sentirme cuestionada.

Llegó enojada y bastante cerrada al feedback. En el trabajo corporal reconoció que lo que le pasaba en sesión era el mismo patrón que repetía en su vida. Cuando pudo separar la devolución de su valía personal, todo fluyó: terminó certificándose.

Cambió mi manera de acompañar, y después cambió todo lo demás.

Entró con confianza y dispuesta a entregarse, sin resistencias. Puso en práctica cada espacio de mejora que fue apareciendo. Al cambiar quién era cuando acompañaba, ese cambio se trasladó al resto de su vida: no quedó encapsulado en el rol.

El primer encuentro decide.

Es un proceso expuesto: vas a mostrar tus sesiones reales, incluidas las que no salieron como querías. Es razonable querer saber antes si el espacio es para vos.

Así que lo resolvemos así: hacemos el primer encuentro y, si sentís que este no es tu lugar, lo conversamos y te devuelvo la inversión. Sin vueltas.

Para entonces ya vas a haber trabajado sobre una sesión tuya, y vas a saber.

El instrumento de transformación no es lo que sabés. Es quién sos cuando acompañás.

Mentoría 1:1

Aplicá para la próxima camada

Tomo pocos procesos a la vez y los elijo uno por uno, así que esto no es un carrito: contame dónde estás y, si tiene sentido, coordinamos una llamada para ver si somos el espacio la una de la otra.

Contame dónde estás

Lo leo yo y te contesto. Si tiene sentido, coordinamos una llamada sin compromiso.

Contame dónde estás
Con código de área, sin el 0 ni el 15. Es por donde te escribo.
Dos o tres líneas alcanzan. Lo leo yo.

No es un formulario automático: te contesto yo, dentro de las 48 h hábiles.

Preguntas

¿Cuánto sale?
Te lo digo en la llamada, con el alcance concreto de tu proceso sobre la mesa. No es una forma de esconder el número: es que tomo pocos procesos a la vez y prefiero que la decisión se tome sabiendo exactamente qué vamos a trabajar. Si no es el momento, te lo digo yo primero.
Mostrar mis sesiones reales me expone mucho.
Sí, y es justamente el material que hace que esto funcione. No hay nota ni evaluación: lo que se mira es qué te pasa a vos en la sesión, no si estuvo bien o mal. Y todo lo que compartas queda entre nosotras.
Cuando tenga más clientes o más estabilidad, ahí invierto.
Lo entiendo. Solo tené en cuenta que esto no trabaja sobre conseguir clientes: trabaja sobre lo que pasa con los que ya tenés. Si hoy terminás vaciada con tres, con diez no mejora solo.
Estoy terminando otra certificación, ¿espero a cerrarla?
Podés. Pero fijate si no es el mismo patrón: sumar una formación más antes de mirar lo que no se resuelve con formación. Esto se apoya justamente en lo que ya estudiaste.
¿Es lo mismo que una supervisión?
No. La supervisión suele centrarse en el caso de tu cliente y en la estrategia de intervención. Acá el foco sos vos como instrumento: tu cuerpo, tu emoción, tu presencia.
¿Hace falta tener formación corporal previa?
Ninguna. Hace falta apertura a que el cuerpo sea información válida, aunque todavía no sepas leerla. Eso se entrena acá.
Son ocho semanas, ¿alcanza?
Alcanza para que la presencia deje de ser algo que buscás y empiece a ser algo que tenés. No es el final de un camino: es el punto en que la escucha corporal se vuelve tuya y ya no depende de que alguien te la recuerde.

Nunca fue falta de herramientas. Fue falta de presencia para usarlas.

Podés anotarte en otra formación y ver si esta vez sí. O podés mirar de una vez el lugar donde el hueco estuvo siempre.

Quiero aplicar

Pocos procesos a la vez · El primer encuentro decide, y si no es tu lugar te devuelvo todo