Una jornada de 7 horas · Presencial en Buenos Aires · Grupo chico Lista de espera
La Llamada del Cuerpo · Jornada presencial de un día

Lo que entendiste con la cabeza, tu cuerpo todavía lo sostiene.

Una jornada de siete horas para reconocer las marcas que tu historia dejó en tu cuerpo, soltar las que ya no te sirven, conservar las que sí, y elegir desde ahí quién querés ser.

  • 7 horasUna jornada
  • Buenos AiresPresencial
  • 15 a 20Grupo chico
Entrar a la lista de espera

Grupo chico · Almuerzo incluido · Si al mediodía no es para vos, te devuelvo todo

Melisa Corrales con la mano sobre el pecho, los ojos cerrados

«Ya trabajé esto mil veces.»

Lo dijiste en terapia. Lo entendiste. Lo pudiste explicar con claridad, con fechas, con nombres.

Y sin embargo seguís reaccionando igual.

Te seguís tensando en la misma situación. Te seguís cerrando con la misma persona. Te seguís exigiendo de la misma forma que te exigías a los veinte.

No es que no lo entendiste. Es que entenderlo no alcanzaba.

Lo que pasó no se archivó en tu memoria. Se alojó en tu cuerpo: en una forma de respirar, en una tensión que ya te parece tu carácter, en un gesto de retirada que hacés antes de decidir hacerlo.

Tu cuerpo guarda de otra manera. Una tensión crónica, una forma de respirar, un patrón de reacción, pueden venir de algo que la mente ya archivó.

Antes de seguir, qué no es esto

  • No es terapia hablada. Acá no se analiza la historia. Se reconoce en el cuerpo, con movimiento, voz y rituales.
  • No es revivir el dolor. Reconocer una marca no es volver a sufrir lo que la dejó. Es mirarla y elegir qué hacer con ella.
  • No es pensamiento positivo. Nadie te va a pedir que decidas sentirte mejor.
  • No es un espacio erótico. Se trabaja con presencia y sensualidad, pero no es el Taller del Erotismo.

Es un reconocimiento vivencial de la historia que tu cuerpo ya guarda.

Esto es para vos si te reconocés en alguna de estas tres

La que ya hizo terapia y siente que algo no cerró

Entendés de dónde viene el patrón. Podés explicarlo. Y seguís reaccionando igual, como si el entendimiento no hubiera bajado.

La que repite algo y no sabe bien por qué

En tus vínculos, en tu trabajo, en cómo te tratás a vos misma. Sospechás que viene de más atrás, pero nunca tuviste el espacio para mirarlo desde otro lado que no sea hablar.

La que siente que no está entera en su cuerpo

Como si hubiera partes tuyas (el deseo, la expresión, las ganas) que quedaron frenadas en algún momento y todavía no volviste a habitar.

Y con la misma honestidad: esto no es para todas.

  • No es para quien atraviesa una crisis activa o un duelo reciente. Eso pide acompañamiento individual, no una jornada grupal.
  • No es para quien espera que un día resuelva su historia entera. Esto abre un proceso, no lo cierra.
  • No es para quien viene a confirmar que todo estuvo mal, o que todo estuvo bien. La experiencia pide poder mirar sin catalogar.
  • No es para quien prefiere hablar y analizar. Acá se vivencia.

Por qué esto funciona donde lo otro no llegó

Lo que ya probastePor qué no alcanzóQué pasa acá
TerapiaComprende el pasado desde la palabra, pero el cuerpo sigue sosteniendo lo mismoSe trabaja la marca directamente en el cuerpo
CoachingVa a metas sin tocar lo que condiciona desde abajoPrimero se reconoce qué de la historia moldea el presente
MeditaciónCalma y da presencia, pero no ofrece qué hacer con una historia concretaHay un recorrido: reconocer, soltar o conservar, renacer
Retiros de silencioDan espacio para pensar, sin movimiento ni voz que baje el trabajo al cuerpoMovimiento, voz y ritual: se vivencia, no se reflexiona

No se trata de entender tu historia una vez más. Se trata de reconocerla donde vive.

No vas a hablar de lo que te pasó. Lo vas a mover.

Movimiento, voz, respiración y rituales. El cuerpo va primero y la palabra viene después, si es que viene.

Por eso una jornada alcanza para algo que en terapia puede llevar meses: no hay que explicar nada para que cambie.

Melisa Corrales sonriendo, las manos sobre el rostro

El día, hora por hora

01

Recibimiento

Llegás, conocés al grupo, el cuerpo empieza a bajar el ritmo.

02

Reconocer

Movimiento, voz y respiración para identificar, desde el cuerpo, las marcas que dejó tu historia. Sin juzgarlas todavía. Solo verlas.

03

Almuerzo comunitario

Se come junto. Lo que se movió a la mañana se decanta hablando con otras que están en lo mismo.

04

Soltar y conservar

La exploración más profunda del día. Rituales y trabajo corporal para distinguir qué te pesa y ya no te pertenece, y qué de lo vivido te construyó y merece quedarse.

05

Pausa nutritiva

El cuerpo necesita sostenerse para lo que viene.

06

Renacer

El centro de la jornada. Desde todo lo que reconociste, elegís conscientemente quién querés ser de ahora en más. No es una reflexión: es una elección, y se hace con el cuerpo.

El corazón del día
07

Cierre

Círculo, materiales para llevarte y despedida del grupo.

Qué te llevás

La jornada completa

Siete horas, los siete bloques, grupo chico, de 15 a 20 mujeres.

ARS 278.000

Almuerzo comunitario y pausa nutritiva

Para sostener el cuerpo durante toda la experiencia.

ARS 38.000

Materiales y dinámicas del día

Todo lo que se usa en movimiento, voz y rituales.

ARS 23.000

Audio «Volver al cuerpo»

Para sostener en la semana lo que se abrió ese día.

ARS 35.000
Bono 01

Círculo de integración

Encuentro grupal privado después de la jornada, para compartir qué sostuviste y qué te costó.

ARS 93.000
Bono 02

Carta a tu renacer

Ejercicio guiado para la semana posterior al encuentro: una carta a vos misma sobre quién elegiste ser, para releer cuando vuelvas a caer en el patrón viejo.

ARS 31.000

WhatsApp con Melisa

Hasta el círculo de integración, con respuesta dentro de las 24 h hábiles.

ARS 62.000
Valor de todo lo que recibísARS 560.000

Lo que dicen las que ya lo vivieron

«Me siento otra vez viva.»

Mariana. Llegó después de años de exigencia y estrés, desconectada del placer de sentir su cuerpo. Se fue armando un ritual propio cada noche antes de dormir.

«Pensás que lo resolviste, pero muchas veces lo resolviste solo desde la cabeza. El cuerpo pone en evidencia lo que realmente pasa. Y el cuerpo no miente.»

Mari. Tenía un largo recorrido de autoconocimiento y creía resuelto su vínculo con el contacto físico. En un roce de manos apareció un rechazo que no esperaba.

«Si no hacemos estas experiencias más seguido, la mente siempre nos va a llevar al automático.»

Roxana. Había hecho la Maestría completa y llegó pensando que ya tenía todo resuelto. Encontró cosas nuevas en su cuerpo.

Quedate hasta el almuerzo.

Sé que el miedo no es que esto no sirva. El miedo es quedar siete horas adentro de algo que te desborde.

Así que lo resolvemos así: si al terminar el bloque del mediodía sentís que esto no es para vos, me lo decís, te vas y te devuelvo todo. Sin explicaciones y sin que sea incómodo.

Ya viviste dos bloques. Para entonces vas a saber.

Lo que pasó no se archivó en tu memoria. Se alojó en tu cuerpo.

La Llamada del Cuerpo

Tu lugar en la próxima jornada

Estoy cerrando la fecha de la próxima edición. Dejame tus datos y te escribo con el día y el lugar antes de abrir la inscripción.

La inversión, para que la tengas de antemano

3 cuotas de ARS 108.000ARS 324.000 en total
O en un pago: ARS 278.000 · ahorrás ARS 46.000
  • Presencial en Buenos Aires. La dirección exacta te llega al inscribirte.
  • Grupo chico, de 15 a 20 mujeres. No se abre más.
  • Almuerzo y pausa nutritiva incluidos.
  • Si al mediodía no es para vos, te devuelvo todo.

Avisame cuando abra

Te escribo yo con la fecha, el lugar y cómo reservar, antes de que se publique.

Avisame cuando abra
Con código de área, sin el 0 ni el 15. Es por donde te escribo.

Sin lista de correo ni promociones. Te escribo por esta jornada y listo.

Preguntas

No tengo el dinero.
Te entiendo, y por eso está la opción en tres cuotas. Si igual no es el momento, prefiero que vengas cuando puedas hacerlo con tranquilidad y no con presión.
Ya hice terapia, ya trabajé esto mil veces.
Tiene sentido que lo hayas entendido con la cabeza. Acá el trabajo es otro: es reconocerlo en el cuerpo. Muchas veces es justo lo que faltaba para que baje del todo.
Me da miedo ir sola, sin conocer a nadie.
Es lo más común. Casi todas llegan sin conocer a nadie, y el grupo termina siendo parte de lo que sostiene la experiencia, no un obstáculo.
¿Y si remueve algo que después no sé cómo sostener?
Por eso hay un círculo de integración después de la jornada, y te queda un canal de WhatsApp conmigo. No te vas sola con lo que aparezca.
No sé si estoy lista.
Nadie llega lista del todo, y no hace falta. Vas a tu ritmo. Lo que no estés lista para mirar, no aparece.
¿Es como terapia grupal? No quiero exponerme.
No es terapia hablada ni exposición forzada. Cada una participa al nivel que elige, y nadie tiene que contar nada que no quiera.
¿Y si voy y no siento nada?
Puede pasar y está bien. En general, incluso sin una gran revelación ese día, algo se sigue moviendo en los días siguientes.
Cuando tenga un momento más tranquilo me anoto.
Entiendo la lógica. Pero de la edición anterior aprendimos algo: las que postergaron hasta que se calmara todo, en general no volvieron. Ese momento tranquilo casi nunca llega solo.

Tu cuerpo ya sabe lo que pasó. La pregunta es qué vas a hacer con eso.

Podés seguir entendiéndolo un tiempo más. O podés darte un día para reconocerlo donde de verdad quedó, soltar lo que ya no te sirve, y elegir con qué te quedás.

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